6.27.2007

Tu dejar Yo. Yo dejar Tu.


Podría ocurrirme, ocurrirme de ti, dejarme, dejarme de ti. caer en suspiros bajo el ocaso de tu vientre, y dejarme así. en el ocaso. quisiera sospechar de la luz que cae justo en tu boca y tu vientre, y dejarla. entregarle al silencio tuyo mi mero flote. el sonido sobre tu silencio. no sé cómo. un borrador de lápiz me desaparecería de tu papel de mesa a la hora de ocurrirte dejar de pensar en ese yo. ya los cuerpos desnudos dejaran la tibia luz permitiéndole al ocurrir, dejar. Eso de ocurrirme olvidarte en alguna gota de invierno junto algún rayo de sol que entra justo en la venta del cuarto, es dejar que me mates. Mïra, nesecito que se te ocurra algo, y deja que se me ocurra nada.

Yo, tu, dejar.

5.31.2007

“X” EQUIS



Ahora pienso llenar este lugar de gotas grises, poperas, cicuenteras, bizarras, de áspides sin veneno, quizá. Darle copas a esto al otro y a la nada, cambiar de artillería; La tinta del escritor es roja, coloco sus venas verdes en el tubito de su pluma, y así escribió hasta nunca.
¡Salud! por él que si sabe, que saca espuma por los ojos, que llora con su colonia de noches cansadas. Prendan la radio, señores, hoy hay fiesta para los cansados, los aburridos y deprimidos, habrán bailes en los muelles. Habrá ausencia, es para todos. Será necesario ver hacia atrás con espejos rotos, recordar a través de la amnesia de los muertos, navegar incrustados en el holocausto. Reivindicarse apuntes de la memoria cicatrizada, hacerla acústica; esta vida, la otra, o la que dejaron sin nombre como XX.



Foto google.

5.18.2007

Cataratas en los ojos…



El mundo estalla. La sanguinaria palabra de tu aspecto retrocede el amanecer. El insolente tacto del suelo desea sufrirte, amonestar el fin épico de tu belleza. Luego hilar el silencio y el espacio entre los dos, abotonando las miradas. Una pandilla de perros me despierta, un corcel trota por las nubes negras de la madrugada, y un recuerdo se amarra a la orilla de mi recamara.

Los besos que quiebran estas costillas y la vida o quizás tu recuerdo de burguesa existencialista. Encontrarte en esa picara relación con los bares, los teatros y las calles. Vos romántica excéntrica, ego de glamour nefasto…

Esculpir el silencio del rojo de tus labios, coser los sorbos del recuerdo, agonizar atrincherado en tu cuerpo, sospechar en algún cielo, sin saber como acabar esto…
foto retocada:DS

11.30.2006

Días Anteriores...




Una turbia cabellera se acribilla una caricia, algo así como un corte barato. Sus grandes pasos delgados como patas de pájaro pronunciaron la fractura, dejando huellas rosas en la alfombra del cuarto. Acribillo el cariño, sus tabacos cojos, los vinos rotos, las flores en vela, y de aquellos besos paganos. Se pregunta entonces de ese amor, del colibrí que picaba su luna-r, del in-ocente…

Mis soliloquios que enmudecen a mayo, mis disparates al tirar los papeles que saben a amores agrietados, los cuentos de bus en ciudad fría y los besos que no nos dimos con la chica que no mira. Y esta cuchilla que se mece arriba de tu blusa, deja al descubierto los besos que hacen falta. La cadencia de que caigan atardeceres en tu espalda, luciérnagas en mis labios, y tristezas, por dios, tristezas que se inclinan como lanzas caídas de arriba, arriba donde solo miro la rajadura de esta espera. Y este piano, mujer… que toca al fondo, donde los músicos roncan y las melodías lloran, se encuentra temblando el violín abrazado de las cartas que el sereno ha mojado. Las noches que paso a solas, a solas con mi sorbo moribundo en el café observando la entrada y salida que sigue siendo la misma y no la entiendo. Las pasiones que se pierden, y las pocas veces que he sentido salir de mi, una la lograste, las otras las compuse, una en un sueño, y la otra, la otra nunca la espere.

En si, que puedo decir interés, cuando mi nostalgia se queda en otoño, vuelve y se esconde en verano; que me dices interés, si hacemos un trato, que esto sea asunto de un interés nunca antes dado, porque no se detener el ultimo momento, ser poético, y acuchillarme frente a tus ojos, eso no lo se hacer…

11.23.2006

Cuestiones que ya no son trámite y nunca lo fueron...



Mis otras necesidades la herí en tres. El amor, los libros y un trabajo, amor fui delirantemente débil con pasión, pero practico. Los libros leía unas cuantas líneas y si me preguntan no se cuales fueron, solo las vivía callado con dolor, y con alguna cierta timidez
Y el trabajo, lo tengo y no lo tengo, lo remato y lo cacheteo en estas calles, estas que no ven, pues son las únicas que me aceptan palabras, leerles algún capitulo de gritos de paginas con barniz a buen olor; y este cigarrillo anclado a mi boca, resulta mi mejor enemigo… el único que creo tener y compartir.

Después de todo me di cuenta que si te necesito, directa, independiente y sin fastidios; y en nuestros encuentros, en nuestras entregas, sabemos que no fallaremos.

Y así, así voy, con mi mirada de pobre alguacil sin reos, cuidando solo el espacio y el silencio dentro de mis huesos, huesos inútilmente blancos que se los come tu presencia, porque aunque a sabiendas de que este trabajo es mi mejor etílico, nunca pienses que tu no lo eres…


A toda ella…

8.11.2006

Pequeña Armonía de Mar…


Crear, una imagen, un beso bajo la legumbre de tus labios.
Una escalera hacia tu risa.
Detener una estrella y nombrarle universo.
Entregarte nuestra libertad. Permitirnos…
Deseo comer nubes, velas y dos acuarelas. Vayamos al mar, preguntémosle lo grande que nos ves y los jóvenes que nos seguimos viendo.
Tomar tu mano y reventar con el viento. Ser grandes el último momento, como cuando lo fui desde ese instante
que aun sigue siendo eterno.
imagen: google.

8.03.2006

Réquiem por un Silencio de Amor…

Un gueto de recuerdos dentro de un parnaso de silenciosas miradas esotéricas. Mi silvestre corral de sueños creciendo y dos parpados trepándose mutuamente. Vacíos de cautiverio esconden su victoria, arrebatada por una memoria que celosamente bota sus mundos.
Cuetillos de cuentos. Acá soplo candelas y cómo arcoiris para un día poder compartirlos. Sé que la lluvia tiene ritmo al caer en ti y en la mirada escondida, por un silencio de amor.

*foto: diego silva

para: La mujer que pinta. Con respeto.
textos de diego silva